A continuación sigue un  tramo costero de zona costera muy semejante al primero que se describió en Pinar del Río, pero con sus propias características. Siempre cada tramo, aunque tenga características físicas y ecológicas semejantes, hay aspectos diferentes originados por cuestiones locales. Eso es algo típico de todas las costas, y Cuba no es una excepción. Debe señalarse que Cuba, a pesar de ser una nación pequeña, tiene gran variedad  de  formaciones  costeras. Hay  un  total de 5 749 km. de  costas, de  los cuales  3 208,9 km. corresponden a la costa norte y 2 537 km. a la sur.

Nuestras costas son muy irregulares, con muchos entrantes y salientes. Por ello su longitud es superior a la de países superiores en extensión superficial. Como ejemplo entre los primeros tenemos a Venezuela y Francia. Mientras que el primero es nueve  veces mayor que Cuba, posee una longitud de sus costas de 3 726 km. , poco más de la mitad de las cubanas, mientras que el segundo, (Francia), que es cinco veces mayor que nuestro país, tiene una longitud de sus costas tiene un desarrollo de 3 120 km, o sea, aún menor que las de Venezuela. Países insulares como el Reino Unido de la Gran Bretaña y el norte de Irlanda, cuya área es el doble de la de Cuba, tiene una longitud costera de sólo 3 050km. , valor inferior al de la costa norte de Cuba.

Tomando la  carretera más allá de Varadero se llega al extremo de la península de Hicacos, donde se halla  una reserva ecológica llamada Varahicacos, ya mencionada anteriormente. La misma ha sufrido reducción en su área original, lo que es una lástima, pues aún conserva valores.

Observando el mar hacia el noreste se observa algunos cayos y entre estos y la línea costera un inmenso espacio de agua. Es la bahía de Cárdenas, una de las mayores de Cuba, la que ocupa la porción occidental del archipiélago, el que desde hace poco más de 50 años se conocía en los libros de enseñanza cubana sólo como Sabana-Camagüey,   lo cual era inapropiado, pues los españoles, primeros navegantes que los observaron entre 1513 y 1514 ya los habían bautizado con el nombre de Jardines del Rey, en honor al monarca español Fernando VII de Castilla, esposo de Isabel II de Aragón, los reyes católicos españoles que hicieron posible los viajes de Cristóbal Colón a América. En la actualidad se utilizan ambos nombres, Sabana-Camagüey o Jardines del Rey.

A continuación brindamos información general de interés sobre esta zona, comenzando por las características físico-geográficas generales del archipiélago. El mismo se extiende desde la península de Hicacos al oeste hasta la punta Prácticos, a la entrada de la bahía de Nuevitas. Toda el área la ocupan los arrecifes de barrera, los numerosos cayos e islas y el mar interior que los separa de la isla principal de Cuba. Los cayos no forman grupos aislados, sino que de manera continua se extienden por más de 400 km. de longitud. Puede observarse en los mapas que sus dimensiones van aumentando hacia el este, localizándose los mayores hacia la parte oriental.

Durante todo el período colonial y antes de la Revolución prácticamente no estuvieron incorporados a la economía del país, incluso no habían sido explorados ni se conocía a ciencia cierta sus valores paisajísticos, florísticos y faunísticos. A partir de la década de los 80 del pasado siglo comenzó su estudio para su utilización turística y hoy día son una de las regiones de Cuba más vinculadas a estas labores.

Según el Dr. Manuel Acevedo, este archipiélago se divide en tres tipos diferentes de paisajes: el arrecife de barrera, el archipiélago propiamente dicho y la plataforma insular entre el citado archipiélago y la isla principal de Cuba. A continuación se describen brevemente cada uno de ellos.

El arrecife de barrera cubre una superficie de casi 500km. , el segundo del mundo por su longitud después de la Gran Barrera Australiana. Estrechos canales permiten el paso hacia los mares interiores, por lo que es peligroso aventurarse por estos arrecifes sin prácticos. Algunos faros, construidos algunos desde la época de la colonia, facilitan la navegación por los mismos.

El archipiélago en sí tiene más de 400 cayos e islas. Forman subgrupos, algunos  alineados en sentido latitudinal, y otros próximos a la costa. Tradicionalmente han sido divididos en dos grupos: el de Sabana al oeste y el de Camagüey, al este.

Los del grupo de Sabana son pequeños y casi todos cubiertos de mangles. Estrechos  canales los separan y en bajamares algunos de estos cayos prácticamente se unen. Muchos no tienen nombre. Hacia el oeste se hallan los cayos más grandes e importantes de este grupo, como el de Fragoso (el mayor). Algunos de ellos tienen playas, en particular hacia su porción norte, todo lo cual se describirá con detalle en otros artículos.

El grupo de Camagüey se halla hacia el oeste y comprende las islas más extensas de Cuba después de la principal de Cuba y la Isla de Juventud: la de Cayo Romano (la tercera isla en extensión del país, con 926 km), la de Cayo  Coco (370 km), (la cuarta en extensión),  además de las de Guajaba y Sabinal, esta última separada de Cuba por un istmo estrecho y cenagoso. Turiguanó, que aparece  como isla en numerosos mapas, hoy día es, en realidad, parte de la Isla principal de Cuba, debido a que de la misma la separa sólo una zona cenagosa hacia el este y el Canal de La Chicola al oeste.

La plataforma insular se halla entre los cayos y la isla principal de Cuba. Es el territorio de Cuba que quedó inundado después de la última glaciación, hace más de 10 millones de años. Forma numerosos espacios conocidos como bahías, apareciendo en los mapas, entre otras, las de Santa Clara, Buenavista, Los Perros, Jigüey y La Gloria.

En los siguientes artículos se tratará acerca de las diferentes opciones de visita con fines turísticos e información de índole general, además de la protección que se brinda a la naturaleza mediante la creación categorías de manejo, las que incluyen Parques Nacionales y otras formas legales de protección, lo que no es un impedimento para la realización de visitas a estos espacios, pero con un modelo muy propio de regulación de lo que se haga en el área, amparado por los Planes de Manejo y Operativos, los cuales permiten un uso sostenible del medio, incluyendo el uso público que se realiza en las mismas, con el objetivo de preservar los elevados valores naturales presentes.

Llegar a los archipiélagos en coche es algo diferente al resto de Cuba, pues los mismos están separados de la isla grande de Cuba por mar, para lo cual se hace necesario utilizar vías que se internen en el mar. A este tipo de carreteras marinas se les conocen en Cuba como pedraplenes. Los mismos cruzan bahías interiores de poco fondo hasta llegar a las citadas islas, mediante pilotes o relleno y un sistema de puentes que permite la circulación marina local y el desplazamiento de la flora y la fauna.

Un área muy interesante, de la cual recibirá información en próximos números.

Dr. Martin Luis es un colaborador de contenido y blogger sobre los hoteles de cuba & vacaciones en cuba para http://www. umbrellatravel. com.

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